Que bueno es viajar en familia

julio 25 2018
Que bueno es viajar en familia

Que bueno es viajar en familia

No hace falta irse muy lejos para que los niños puedan disfrutar de la experiencia de viajar y de todos los beneficios que ello conlleva. Sea al pueblo de al lado o en otro país, irse a un lugar con una cultura diferente debe servir como espacio de formación y aprendizaje, claves para el desarrollo y maduración personal de los pequeños, cosas por las que es bueno viajar en familia.

Lo que aprenden es parecido a una fina lluvia que va calando poco a poco y que está presente cada vez que salimos de casa. Algunos viajes tienen un matiz más cultural que otros pero, en general, en cualquier viaje, escapada o pequeña excursión de fin de semana hay cosas que aprender e incorporar al saco de los conocimientos.

Esos conocimientos van desde los más prácticos, como hacer una maleta, subir a un avión o alojarse en un hotel también se aprenden, y estar familiarizado con estas experiencias es algo muy positivo, hasta los más abstractos. Apreciamos los aprendizajes vitales que pueden extraer de los viajes que vamos haciendo con regularidad. Viajar desde una edad temprana conlleva aprender a respetar a los demás, abrir la mente, practicar la tolerancia, respetar la naturaleza, adquirir flexibilidad y paciencia, incentiva las ganas de conocer y alimenta la curiosidad innata de los pequeños.

Por si fuera poco, no son los peques los únicos que ven mejorar sus habilidades cuando descubren la aventura, sino que toda la familia en conjunto sale reforzada. Una de las necesidades más importantes para los niños es sentir que pertenecen a un grupo, y viajar es una buena manera de reforzar las relaciones más estables y significativas para su desarrollo. Se crea un espacio ideal para el aprendizaje de valores, de respeto por las normas, y para el desarrollo socio afectivo y emocional con la familia. Ya durante la planificación del viaje, es importante hacer a los niños partícipes de las experiencias que vivirán; esto les motivará, los capacitará para la toma de decisiones, fomentará la autodeterminación y los hará sentirse valorados.

Y sí, no hay duda de que los niños lo pasarán genial… Pero, reconozcámoslo: al final, los que más disfrutan son los padres porque viajar con los niños nos permite ir construyendo poco a poco un relato familiar común, lleno de anécdotas, pequeños descubrimientos y aventuras. Ser partícipe de ello es muy bonito y nos llena de satisfacción como padres. Es un lujo poder acompañar a los niños en su camino hacia la madurez conociendo otras formas de vivir y culturas. Todo este tiempo lleno de experiencias es muy valioso para su formación.